
Fomento lector
¿Por qué es esencial fomentar la lectura en Historia?
La lectura es una herramienta esencial para llegar a comprender el pasado y formar un pensamiento histórico crítico. Para un historiador, y para cualquier estudiante de Historia, la lectura no es solo una herramienta, sino un camino hacia la reflexión y el pensamiento crítico.
Fomentar la lectura en esta materia significa estimular la curiosidad por comprender el pasado y desarrollar una mirada propia capaz de analizar, comparar y cuestionar los hechos, las fuentes y las interpretaciones que se han dado de ellos.
Leer historia no consiste únicamente en memorizar acontecimientos, sino en interpretar las diversas voces del pasado, entender por qué se narraron de cierta forma y reconocer que toda visión histórica es fruto de su tiempo. Por ello, la lectura histórica debe ayudar al alumnado a cuestionar incluso aquellas ideas que tradicionalmente se han aceptado como únicas o absolutas, abriendo el camino a una comprensión más libre, crítica y diversas de nuestra historia.
Desde esta perspectiva, el fomento lector se convierte en una forma de educar en pensamiento histórico, favoreciendo la empatía, la argumentación y el respeto hacia las distintas formas de entender el pasado y el presente.



TIC y nuevas formas de leer Historia
El hecho de fomentar la lectura en la actualidad exige comprender que las formas de leer y acceder al conocimiento han cambiado profundamente. La lectura no se limita al formato impreso, se pueden leer y producir contenidos en múltiples plataformas como blogs, redes sociales, podcast o audiolibros, que también se pueden consolidar como espacios de construcción cultural.
Las TIC, Tecnologías de la Información y la Comunicación, constituyen una oportunidad para renovar el vínculo entre lectura, aprendizaje y pensamiento histórico.
Según López-Flamarique et al. (2019), la lectura digital en el aula puede ser un recurso muy potente si se trabaja de forma guiada y con objetivos concretos, pues los alumnos se sienten más motivados cuando usan sus propios dispositivos, pero necesitan pautas para interpretar y analizar la información con rigor. Fajardo et al. (2016) insiste en que el hecho de ser nativo digital no implica poseer habilidades lectoras avanzadas, por lo que el profesorado debe enseñar explícitamente a leer y comprender en entornos digitales.
En este sentido, García Aguirre (2024) demuestra que existe una relación directa entre el desarrollo de competencias TIC y la mejora de la comprensión lectora. Cuando los estudiantes aprenden a utilizar las herramientas digitales de forma crítica, leen más, mejor y con mayor autonomía. En el caso de la enseñanza de la Historia, esto cobra especial relevancia, ya que gran parte de las fuentes, archivos y materiales didácticos se encuentran ya en formato digital.
Propuesta de Actividades
Actividad 1. Lecturas con Historia
Esta actividad tiene como finalidad vincular la lectura literaria e histórica con los contenidos curriculares. Al inicio del curso se ofrecen una selección de obras narrativas, biográficas o ensayos relacionadas con cada bloque temático. Cada alumno/a, voluntariamente puede elegir una obra. A partir del segundo trimestre, los últimos 10 minutos de clase se reservara para que el alumnado pueda realizar una breve presentación ante sus compañeros en la que deberá "vender" el libro sin hacer spoilers, explicando por qué le ha gustado o no, qué ha aprendido y cómo conecta con el tema histórico trabajado.
La realización de la actividad será voluntaria y contará con la recompensa de +0,25 en la nota final. El objetivo no es tanto evaluar la lectura final, sino fomentar el placer de leer y la comprensión crítica del pasado a través de la narrativa histórica.
Actividad 2. Textos vivos: leer y crear Historia
Durante el curso, se trabajarán diversos textos históricos y literarios breves en cada unidad (cartas, crónicas, discursos, fragmentos de leyes...). El alumnado deberá elegir uno de los textos o lecturas para interpretarlo y explicarlo desde su propio punto de vista.
El reto consiste en leer el texto, comprender su contenido y situarlo en su contexto histórico, analizando qué nos revela sobre la época en la que fue escrito. Después, cada estudiante o grupo deberá convertir esa interpretación en un formato digital breve y creativo, como un hilo de Twitter o un TikTok divulgativo.
El alumnado que participe en esta iniciativa recibirá +0,25 puntos adicionales en la evaluación, como incentivo al esfuerzo lector y creativo.
Referencias Bibliográficas
Fajardo, I., Villalta, E., & Salmerón, L. (2016). ¿Son realmente tan buenos los nativos digitales? Relación entre las habilidades digitales y la lectura digital. Anales de Psicología, 32(1), 89-97.
García Aguirre, P. J., & Aguirre Chávez, C. F. (2024). Las competencias TIC y la lectura digital en los estudiantes de 5.º de secundaria de la IEP Genes 2022. Igobernanza, 7(26), 57-79.
López-Flamarique, M., Garro Larrañaga, E., & Egaña Osa, T. (2019). La lectura digital en un aula de Secundaria: prácticas reales y dificultades del alumnado. Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, (55).
